En la liga 1979/80 el Real Madrid y la Real Sociedad se disputaban el título. Habían transcurrido 32 jornadas y el club donostiarra se mantenía invicto a la cabeza de la clasificación, perseguido muy de cerca por el Real Madrid, y necesitando tres puntos de los cuatro en juego (entonces las victorias valían dos puntos) se tenía que disputar en la jornada 33 el Sevilla-R. Sociedad. Si los locales se adelantaban en el minuto 29 con gol de Bertone, la Real Sociedad lograba el empate en el minuto 65 con un polémico gol de Zamora que el árbitro, Soriano Aladrén, concedió a pesar de que el linier pretendía anular la jugada. El gol fue tan protestado que el árbitro acabó expulsando a Juan Carlos y a Blanco, por lo que el Sevilla debió jugar los últimos minutos con dos hombres menos; sin embargo los visitantes, lejos de aprovechar su superioridad numérica, no solo no lograron marcar sino que tras un error defensivo Bertoni volvía a batir desde lejos a Arconada, infligiendo así la primera derrota a los donostiarras, derrota que a la postre les costó el título ante el Real Madrid.

Con esos antecedentes, se temía al final de la liga 1980/81 que se repitiera la triste historia. Se llegó a la última jornada con Real Sociedad aventajando al Real Madrid en un punto y con el desempate a favor; la liga se iba a decidir en los partidos Sporting Gijón-Real Sociedad, y Real Valladolid-Real Madrid. El Real Madrid tenía que ganar y esperar la derrota txuri-urdiñ.

El partido comienza bien para la Real Sociedad, que se adelanta de penalty en el minuto 7 (gol de Cortabarría). Sin embargo en torno al descanso la liga iba a tomar color merengue; en el minuto 43 Santillana adelantaba al Real Madrid, mientras el sportinguista Mesa marcaba un gol psicológico en el minuto 44; al comenzar la segunda parte, en el minuto 46 Mesa adelanta al Sporting dejando al Real Madrid momentáneamente campeón. Pero en el José Zorrilla el pucelano Moré puso emoción empatando el partido en el minuto 57, viajando la liga de nuevo a San Sebastián. La angustia de los seguidores blanquiazules tenía mucha justificación, pues Santillana adelantó al Real Madrid de nuevo en el minuto 72; de nuevo el Real Madrid tocaba la liga. El partido de Valladolid lo sentenció Stielike en el minuto 84, por lo que los últimos minutos de la liga se agotaban en Gijón.

Ante la desesperación de los aficionados donostiarras, la Real Sociedad lo intentó todo para marcar; el partido comenzó soleado, pero la tarde se había vuelto lluviosa, embarrando el terreno del Molinón. Mientras, el partido llegaba a su fin en Valladolid, y los jugadores del Real Madrid celebraban el título en el campo. El partido en Gijón agonizaba; el árbitro, Enríquez Negreira miraba ya su cronómetro. Eran los últimos segundos de encuentro (y de la liga) cuando el Sporting, embotellado en su propia área, despejaba en largo un balón, Larrañaga lo intercepta y lo toca, aún en su campo, para Olaizola, que cruza el campo y cede la pelota a Alonso. El chut de Alonso salió rebotado hacia Górriz que lo intenta de nuevo, pero aunque el chut le sale mal, este se convierte en un pase letal a Zamora, que no falla y logra el 2-2 en el descuento. ¡La Real Sociedad se proclama campeón de Liga por primera vez en la historia!

Dos instantáneas del histórico gol de Zamora.